MRS. ROBINIA PINE. UNA COLABORACIÓN ARRAIGADA A LA TIERRA. Por Albert Barrachina y Albert Tintó.

Este año 2019, en Art Cervesers celebramos los 10 años de la salida al mercado de nuestra primera cerveza. Para celebrar este hito histórico, hemos decidido realizar colaboraciones con otras cerveceras. Es una actividad creativa «extra» habitual entre productores que, por definición, suele adquirir formas festivas de celebración.

Así pues, para esta colaboración, contactamos con una cervecera norteamericana llamada Scratch Brewing Company, los integrantes de la cual tuvimos la suerte de conocer hace dos años cundo nos invitaron a ambos a la feria de la innovación en cerveza de Lovaina. Nos gustó mucho como elaboraban cervezas con productos de los bosques de su entorno, coincidiendo así con nuestro propio afán de introducir cada vez más ingredientes locales en nuestras cervezas.

Scratch han hecho cervezas con:

  • setas
  • flores
  • multitud de frutas
  • e incluso con cortezas de árboles.

También decidimos establecer contacto con la cervecera Segarreta de Santa Coloma de Queralt, para hacer así una colaboración a tres bandas. Sergi Torres es un amigo desde hace mucho tiempo y ha hecho interesantes investigaciones en:

  • cervezas de fermentación espontánea
  • con plantas
  • y frutas diversas.

Como siempre, y como instigadores, queríamos enlazar y combinar investigaciones. En este caso, teníamos intención de utilizar elementos vegetales locales para aromatizar la cerveza. Además nosotros teníamos ya en marcha unas investigaciones sobre el uso de flores y las aprovechamos. El Vallès tiene una fornida representación de Robinias (Robinia pseudoacacia) que perfuman la comarca durante todo el mes de mayo. No es un árbol absolutamente autóctono, pero hace más de 200 años que forma parte íntegra de nuestro paisaje. Además, sus flores blancas son conocidas en muchas partes del mundo por su olor y por el uso culinario que se puede hacer de ellas (En Suiza se hacen buñuelos).

También hacía mucho tiempo que teníamos la intención de incorporar a una de nuestras cervezas un árbol tan mediterráneo y cotidiano en nuestro país como es el pino. Hicimos ensayos con brotes y flores de Pino piñonero (Pinus pinea) y Pino carrasco (Pinus halepensis), y nos dimos cuenta de la fuerte olor cítrica (Limón y Mandarina) que hacían, además y lógicamente, también de resina, piñón y madera fresca. También apreciamos su discreto amargor y su ligera astringencia.

Fuimos pues a cosechar grandes cantidades de flores de robinia y de flores y brotes de pinos del Vallès y del Maresme. En ambos casos fuimos cuidadosos de no proceder como depredadores y repartimos la cosecha sobre muchos ejemplares para evitar perjudicar excesivamente los árboles. Posteriormente, hicimos pruebas a pequeña escala de cervezas con flores de Robinia y de Pino. En realidad hicimos dos cervezas, una con Robinia y otra con Pino y las pruebas consistieron en mezclar las cervezas para definir indirectamente la proporción de cada cosa. En cuanto al amargor, nos decidimos por las aportaciones de lúpulo en cuotas iniciales.

El perfil de maltas se merece una mención especial. Debía ser un fondo sólido, que diera cuerpo, textura y poco o nada de dulzor. La cerveza debía ser de color claro para permitir la aprehensión de todo lo que poníamos. El intenso carácter aromático de las maltas más coloreadas hubiera tapado sin remedio los delicados aromas de las flores. Optamos pues por el color dorado.

También hay que hablar de la fermentación. Art Cervesers aportó una propagación de una levadura propia. Los que nos siguen ya saben que es uno de nuestros sellos. Se trata de una levadura de alta fermentación de perfil muy neutro. Así, nos asegurábamos que las exquisitas fragancias florales que estábamos incorporando a la cerveza no quedarían ocultadas por aromas introducidos por la fermentación. Como decíamos, necesitábamos una cerveza «transparente».

Cocimos la versión definitiva de esta cerveza el jueves 2 de Mayo 2019 en el obrador de Segarreta en Santa Coloma de Queralt. Después de varios controles y de un respetable tiempo de maduración, la cerveza se envasó en una edición limitada de 80 botellas de ¾ de litro numeradas, y el resto en barriles.

 

 

 

Al final, la cerveza ha resultado especialmente fina y elegante. Por eso pensamos darle un nombre de señora inglesa, un nombre de tono anticuado y arcaico, de cuando se llevaban sombreros con flores y se bautizaban las niñas con nombres de flores como Margaret, Árnica o Caléndula. Así pues adoptamos el nombre en inglés de Robinia Pine, en referencia a las dos plantas que habíamos utilizado, poniendo delante el distintivo Mrs (miss) que situaba mejor el hecho de que se trataba del nombre y del apellido de toda una señora cerveza: Mrs Robinia Pine. La denominación es una deferencia en inglés, ya que se trata de una colaboración con cerveceros de los Estados Unidos.

En cuanto al estilo, pensamos en la filosofía coincidente de hacer recetas arraigadas en la Tierra de las tres cerveceras que participábamos, y decidimos que esta cerveza sería una Farmhouse Flower Ale.

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